King of Tokyo, suerte y habilidad en un juego familiar

La importancia del equilibrio entre suerte y habilidad

Es muy habitual que entre gente en nuestra tienda pidiéndonos algún juego en concreto del que les han hablado en algún momento. Si el cliente está habituado a jugar y nos pregunta por un juego más complejo, como por ejemplo Agricola, le podemos enseñar a jugar para que vea si le acaba de convencer y si es lo que busca. En cambio, si ni el cliente ni las personas con las que jugará están habituadas a jugar, entonces insistimos en que antes prueben un juego familiar.

¿Qué tiene que tener un juego para que lo podamos considerar familiar?

Un juego familiar es un juego que tiene un equilibro adecuado entre habilidad y azar. Un juego de estas características es tanto para niños como para adultos. Las reglas suelen ser rápidas de explicar y a lo largo de una primera partida todos los jugadores las han aprendido.

En un juego más complejo nos encontramos con qué la curva de aprendizaje es más pronunciada y pueden pasar muchas partidas hasta qué realmente lleguemos a dominar el juego. Habitualmente el jugador más experimentado será el que ganará por lo que no es tan fácil poder encontrar compañeros de juego para una experiencia enriquecedora.

King of Tokyo, sencillez de reglas

King of Tokyo es un juego familiar que ha estado nominado a multitud de premios y ha ganado varios. Es un juego de Richard Garfield, el creador del famoso juegos de cartas Magic The Gathering. Se trata de un juego de daos que nos da dos posibilidades de victoria diferentes: llegar a veinte puntos de victoria o ser el último monstruo en pie.

La mecánica del juego es muy sencilla. En nuestro turno tendremos que lanzar los seis dados hasta tres veces. Después de cada lanzamiento podemos decidir qué resultados nos queremos guardar y relanzar los que queramos. Si después de un segundo lanzamiento queremos relanzar los dados que nos habíamos quedado previamente también lo podemos hacer. Después del tercer lanzamiento nos quedaremos con todos los resultados que hayan salido.

Los dados tienen seis caras con los siguientes resultados: 1, 2, 3, corazón, relámpago y garra. Si acumulamos tres números iguales ganamos tantos puntos como indica el número. Por cada resultado extra ganamos un punto extra. Así si obtenemos cuatro resultados "2" ganaríamos tres puntos. Los relámpagos sirven para ganar cubos de energía. Por cada relámpago ganaremos un cubo que nos servirá para comprar cartas que nos darán mejoras y ventajas. Los corazones sirven para recuperar puntos de vida. por cada resultado de corazón recuperaremos un punto de vida con un máximo de 10 puntos (la vida inicial). Finalmente las garras sirven para atacar a los otros monstruos. Aquí es donde distinguimos entre estar dentro o fuera de Tokyo. Los monstruos que se encuentran fuera de Tokyo atacan a los de dentro y los de dentro a los de fuera. Por entrar en Tokyo ganamos un punto de victoria y por cada ronda completa que aguantemos dentro nos llevamos dos puntos extra. El único inconveniente es que dentro de Tokyo no nos podemos curar. Tendremos que decidir cuándo tenemos que ceder Tokyo. Solo podemos hacerlo cuándo hemos recibido daño por parte de otro monstruo y éste está obligado a entrar si nos vamos.

Probabilidad, suerte y habilidad

Muchas veces se suele clasificar los juegos de dados como juegos de azar y por tanto se habla de la suerte como factor clave. Para nosotros eso sería cierto si lo único que tenemos que hacer en el juego es lanzar dados sin ningún tipo de norma más y quién tenga una combinación en concreto gana la partida. Éste no es el caso de los juegos que podréis encontrar en Via Lúdica. Siempre que los jugadores puedan tomar decisiones interviene la habilidad. El equilibrio entre suerte y habilidad es lo que hace que un juego funcione.

En King of Tokyo el factor suerte viene dado tanto por los dados como por las cartas, así como por las decisiones de los otros jugadores.

Los dados determinan qué acciones podemos hacer. En nuestro turno tenemos que saber leer la partida de forma correcta para saber qué resultados nos interesan. Además, allí dónde hay dados hablamos de probabilidad. Si analicemos las situaciones podemos calcular qué resultados son más probables y actuar en consonancia.

Las cartas nos puedes dar ventajas muy importantes que nos pueden llegar a salvar. Si no hay ninguna carta que nos sirva de las tres disponibles para comprar, siempre podemos pagar dos puntos de energía para retirarlas y poner tres nuevas. Si controlamos qué cartas quedan para salir y qué coste tienen siempre podemos ir a buscar la carta que nos interese.

Las decisiones de los otros jugadores también afectarán a nuestra partida. ¿Es éste un factor sobre el qué podemos actuar? Precisamente los juegos de mesa se caracterizan por el marcado componente social que tienen. Durante la partida podemos interactuar con los otros jugadores y convencerlos de que actuen de una determinada manera si somos suficientemente hábiles como para hacerles ver que todos ganamos.

Para toda la familia

King of Tokyo es un juego que hará las delicias de grandes y pequeños. Un juego muy fácil de aprender con un equilibrio ideal entre suerte y habilidad.

King of Tokyo

Nº de jugadores: 2-6
Edad: 8+
PVP: 30 €
Editorial: Devir
Autor: Richard Garfield
Disponible para probar en Via Lúdica.