6 motivos que hacen de Ricochet Robots un juego muy especial

Un juego para poner a prueba tu pensamiento lógico-matemático

Existen muchos tipos diferentes de juegos. Tenemos los juegos de recursos, de colocación de trabajadores, de gestión de mano de cartas, de subastas, de apuestas, de negociación, narrativos..., pero de vez en cuando nos encontramos con algún juego especial que es muy difícil de etiquetar. Éste es el caso de Ricochet Robots.

Ricochet Robots es más bien un juego de tipo puzle antes que un juego de mesa en sí mismo. Incluso se puede llegar a jugar en solitario para practicar. Las reglas del juego se pueden explicar muy rápidamente, pero requiere mucho entrenamiento para llegar a dominarlo y jugar a gran nviel.

Estos son los 6 motivos por los que encontramos que es tan especial.

Ricochet Robots

Simplicidad

El juego está compuesto por un tablero modular formado por 4 piezas que tienen marcas de cuatro colores diferentes (el juego lleva 8 secciones de doble cara para que el tablero varíe), 5 robots de diferentes colores, 17 piezas de objetivo, 5 piezas para marcar la posición inicial de los robots y un reloj de arena.

Pensamiento matemático

El juego, en esencia, consiste en llevar un robot de un punto A a un punto B. Para hacerlo tendremos que evaluar la posición de cada robot y encontrar la combinación óptima para hacerlo en el mínimo de movimientos posibles.

Las reglas de movimiento de robots son muy simples. cuando movemos un robot en una dirección del tablero, éste se mueve hasta que se encuentra con un obstáculo en su camino, ya sea una pared u otro robot. Podemos hacer servir todos los robots que queramos para ayudarnos y conseguir pararnos dónde nos interese, pero el movimiento de estos robots auxiliares también cuenta en el cómputo global de movimientos necesarios.

Para probar nuestras combinaciones no podemos coger los robots y moverlos. Tendremos que evaluar los movimientos de los robots mentalmente. Contaremos el número de movimientos necesarios sin tocar el tablero.


Concentración

El juego requiere una capacidad de concentración muy alta. Todos los jugadores buscan la mejor solución al problema a la vez. En el momento que un jugador encuentra una solución, tiene que anunciar en cuantos movimientos lo puede hacer. Entonces se le da la vuelta al reloj de arena y se dispone de un minuto para intentar encontrar una solución en menos movimientos. Una vez se ha acabado el tiempo, el jugador que haya propuesto la solución en el menor número de movimientos es el que la demuestra, y si es correcto, la puntúa.

El factor tiempo añade un punto de presión a la hora de buscar una solución, pero no nos debemos que desesperar y tenemos que seguir buscando soluciones. No tenemos que desconectar ni cuando hemos sido nosotros mismos los que hemos girado el reloj. En cualquier momento nos pueden superar la jugada y quitárnosla.

También tenemos que mantener la calma cuándo vemos que el resto de jugadores nos han ganado los primeros puntos. Aunque nos cueste encontrar soluciones para algunos objetivos, tenemos que continuar concentrados para no quedarnos descolgados de la partida.

Visión espacial

En Ricochet Robots siempre recomendamos mirarnos el tablero desde una determinada distancia. Muchas veces encontraremos que un objetivo que está muy cerca de la posición actual del robot, pero no siempre el camino que parecería más evidente es el más corto.

Si nos miramos el tablero con perspectiva podremos apreciar atajos y caminos rápidos que nos permiten ir de un punto del tablero a nuestro objetivo en pocos movimientos.

Multitud de posibilidades

No hay una única solución para cada objetivo. Muchas veces incluso hay varias soluciones mínimas muy diferentes entre ellas. La jugada óptima para un objetivo pueden ser 8 movimientos, pero estos quizás se puedan conseguir de maneras muy diferentes haciendo servir robots diferentes.

La gran mayoría de objetivos se pueden resolver en 10 movimientos o menos, pero de vez en cuando puede salirnos alguno que necesite más de 20.

Además cada partida es completamente diferente. El tablero se puede montar de maneras diferentes y los robots se sitúan en posiciones iniciales de forma completamente aleatoria. Una vez se ha resuelto una ficha objetivos, los robots se quedan en los lugares en los que han finalizado la jugada y ésta pasa a ser su posición inicial para el siguiente objetivo. Un pequeño cambio en la posición inicial de un robot puede hacer que la solución sea completamente diferente.

Para toda la familia

Se traba de un juego a partir de 10 años muy rápido de explicar y que permite que todos los jugadores puedan competir en igualdad de condiciones. Solo hace falta entrenar y un niño de 10 años puede ganar perfectamente a un adulto.

Ricochet Robots

Nº de jugadores: 1-8
Edad: 10+
PVP: 40 €
Editorial: Devir
Autor: Alex Randolph
Disponible para probar en Via Lúdica.